septiembre 27, 2022
olmio

Olmio, ¿qué es y para qué sirve?

Cuando hablamos de la serie de los lantánidos, son varios los metales que conforman este grupo. Uno de los más importantes, es el olmio.

Gracias a sus varias características, este material se ha vuelto importante en distintos campos científicos.

Si quieres conocer todo al respecto de este extraño metal, ¡entonces, has llegado al sitio indicado! A continuación, te vamos a mostrar todo lo que necesitas saber sobre el olmio, desde sus usos hasta la historia de su descubrimiento.

¿Estás listo? ¡Vamos a comenzar!

qué es el olmio

¿Qué es el olmio?

El olmio (Ho) es un elemento metálico que al igual que otros metales de las tierras raras, presenta un simpático color plata brillante. A pesar de su estado sólido, es significativamente maleable.

Es un elemento estable en aires secos y a una temperatura ambiente, sin embargo, puede perder estabilidad con mucha facilidad al verse expuesto a humedad en altas temperaturas.

Aunque este elemento no suele tener un alto nivel de toxicidad, es recomendable seguir las normas de bioseguridad para maniobrar con él de forma segura.

Su característico color plateado está acompañado de una afinidad magnética con el hierro, compartiendo junto al disprosio la capacidad de alterar dicha afinidad en función a la temperatura.

De esta forma, puede pasar a ser anti ferromagnético y luego volver a su magnetismo habitual.

Actualmente, es utilizado mayormente en la fabricación de televisores, similar a lo que sucede con otros lantánidos. Posteriormente, la fabricación de vidrios y lámparas fluorescentes también se ha visto envuelta con el olmio.

A pesar de esto, no tiene muchas aplicaciones comerciales, ya que las pocas veces que se utiliza, puedo ser fácilmente reemplazado con otro elemento.

En muchas partes del mundo, a este elemento se le conoce como holmio, nombrado así por la ciudad de Estocolmo.

Algunos de sus compuestos más importantes son el óxido de olmio (Ho2O3), el fluoruro de olmio (HoF3) y el yoduro de olmio (HoI3).

Propiedades químicas

  • Símbolo: Ho
  • Número atómico: 67
  • Valencia: 3
  • Estado de oxidación: +3
  • Electronegatividad: 1,2
  • Radio covalente: 1,58
  • Radio iónico: 0,97
  • Radio atómico: 1,76
  • Configuración electrónica: [Xe]4f115d06s2
  • Masa atómica (g/mol): 164,930
  • Densidad (g/ml) 8,80
  • Punto de ebullición (°C): 2600
  • Punto de fusión (°C): 1461

Propiedades físicas

El olmio es un elemento paramagnético que reacciona cuando es expuesto a cambios de temperatura, convirtiéndose en un anti ferromagnético y después en ferromagnético. Otras características a mencionar son las siguientes:

  • Estado: Sólido, muy dúctil y maleable
  • Color: Un brillante tono plateado
  • Solubilidad: Este elemento es soluble en ácidos
  • Toxicidad: Por lo general, este metaloide no es nocivo, sin embargo, se recomienda no manipularlo en grandes cantidades y de forma constante
  • Reactividad: Permanece estable bajo a una temperatura ambiente, no obstante, resulta ser reactivo cuando hay contacto con humedades o altas temperaturas
  • Estructura: Cristalina, muy compacta en forma hexagonal
  • Composición: Este elemento está conformado por 67 protones y 67 electrones

Historia

El origen de este elemento se remonta al año 1878, cuando el químico sueco Për Teodor Cleve se encontraba trabajando con otros elementos del grupo de tierras raras en Estocolmo. Producto de esto y al descubrir el nuevo elemento, se le otorgó el nombre de la ciudad en latín “Holmia”.

Cleve, usó el mismo método que Carl Gustaf Mosander empleó para descubrir elementos como el lantano, el erbio y el terbio. Tratando de buscar impurezas de otros metaloides, comenzando con el óxido de erbio, eliminando todos sus contaminantes.

Poco tiempo después, los químicos provenientes de Suiza, Marc Delafontaine y Jacques-Louis Soret notaron unas peculiares bandas de absorción del olmio y lo llamaron “el elemento X”

Al mismo tiempo, se descubrió que el isótopo estable 165Ho constituía el 100% del elemento en la naturaleza. A pesar de esto, se ha dicho que tiene 20 isótopos radioactivos, de los cuales ninguno posee un uso en la actualidad.

Como ya mencionamos, este elemento tiene la particularidad de poder alterar sus propiedades magnéticas según la temperatura. Gracias a esto, diversas investigaciones han determinado que puede ser de gran utilidad para diversas aplicaciones que requieren de sistemas anti ferromagnéticos y ferromagnéticos.

propiedades físicas del olmio

¿Para qué sirve el olmio?

En la actualidad, el olmio es empleado para diversas reacciones químicas a nivel industrial. Se usa para la creación de lámparas o focos fluorescentes e incluso televisores y demás aparatos electrónicos.

Además de ser muy efectivo para pulir cristales, este elemento es de gran importancia en el campo de la medicina, dónde se usa el láser de olmio, un instrumento para realizar prostatectomías y otras operaciones similares. Además, también se ha empleado para tratar anomalías de la presión ocular.

No obstante, su producción es muy baja, pues su uso en el ámbito comercial es realmente escaso y de baja demanda.

A pesar de ello, las propiedades magnéticas de este elemento hacen que no se descarte su uso en algún futuro.

Obtención del elemento

Este material es tan escaso que rara vez se le ve en la naturaleza, ya que sólo se encuentra en dos clases de minerales, la gadolinita y la monacita.

Para obtener este material, se realiza un proceso de reducción de fluoruro con el fin de ser aislado. En algunos casos suele usarse cloruro de olmio con calcio.

En la actualidad, es conseguido por medio de un método de intercambio iónico del mineral monacita, obteniendo hasta un 0,05% de olmio.

Efectos adversos del olmio

Por suerte, el olmio posee un grado muy bajo de toxicidad y no representa una verdadera amenaza para la salud; a pesar de esto, pasar largos lapsos de tiempo expuesto a este elemento puede causar problemas en los pulmones y el hígado.

Por otra parte, el ambiente también se ve afectado por este elemento ya que algunas industrias petroleras vierten el químico en diversos lugares.

A su vez, al desechar televisores, lámparas y otros productos que contienen y acumulan este elemento, se puede deteriorar la salud de humanos y animales. Por ejemplo, los animales marinos son los más afectados, ya que las propiedades del elemento causan daños a su sistema nervioso.

estructura del olmio

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